Eran las 3 de la tarde y como siempre Juliana
jugaba con su hermano Pedro, pero él era muy tramposo. A ambos les gustaban los
juegos de palabras pero Juliana se desesperaba por las trampas de su hermano
que nunca quería perder. Antonio, padre de ellos llega en el momento que están
peleando porque Pedro hacía trampa, ella gritaba: ¡Era una D no una P! ¡Tienes
que perder! Antonio los interrumpe porque parece que Juliana fuese a golpear a
Pedro, Juliana le dice: “Pero papá yo quiero ahorcarlo” Antonio los castiga y
los manda a cada uno a su cuarto, luego mira una hoja de papel que estaba en la
mesa, la cual tenía un muñequito tachado hasta la mitad y al lado con letra de
Juliana estaba escrito F E L I __I__A__, y efectivamente Antonio se dio
cuenta que Juliana quería ahorcarlo.
Dorsal 6
lunes, 11 de agosto de 2014
Cayó en un lugar público
Ella siempre sale engalanada, vestida muy
formalmente a desfilar por las calles del centro mientras va a trabajar, muchos
la critican porque dicen que es egocéntrica pero ella tiene poco cuidado de los
comentarios, en una cuadra de almacenes de zapatos donde las vendedoras le
tienen envidia y la odian, preciso cuando pasa por ahí, de un carro que pasaba
al lado tiran un periódico, el tacón aguja de sus zapatos se enreda entre las
páginas del periódico, en medio de esto tropieza con una piedra y cae al piso
como si la aceleración de la gravedad hubiese aumentado, fue su peor día, no
sólo fue un día en que se cayó en un lugar público, fue el día que cayó ante
sus enemigas.
Fue a ver por primera vez a su equipo en un estadio
Él nunca había visto que su pasión por el
Barcelona y el fútbol fuera tan grande, sentía más intensa la emoción de ver a
su gran equipo jugar en semifinales de la Champions. Siempre lo había visto por
televisión, su emoción no se comparaba ni siquiera como cuando el Barcelona le
ganara al Real Madrid 5 a 0 en el 2010, estaba tan contento y el partido ni siquiera
empezaba. Pero para aguarle su fiesta, llegaba un Bayern Múnich muy sólido, que
a partir del minuto 49 con un gol de Robben fuese apagando poco a poco su
alegría, lo peor de todo fue la “traición” de Piqué cuando metió el autogol; su
última esperanza de empate se esfumó cuando en el 76 Müller anotara el tercero.
Se fue del estadio tan triste y decepcionado por su equipo que no quiso volver,
para él era tan vergonzoso que la primera vez que había ido a ver al Barcelona
jugar, perdiera, para él fue tan triste como cuando el Barça perdiera 11 a 1
ante el Real Madrid; así de grande era su pena.
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