Una mañana común y corriente, iba Santiago
afanado por llegar a su trabajo, estancado en el caos vehicular, y con todo el
stress que se pueda tener en el caso, decide desviarse de su ruta; cuando al
cruzar, desprevenida venía una chica rubia y de muy buen parecer montando en su
Harley, Santiago estuvo a punto de chocarla pero ambos se detuvieron a tiempo.
Discutían por el “casi choque” pero Santiago estaba encantado, no podía creer
que sus ojos pudieran observar tal belleza, era magnífica a sus ojos, tan bella
que lo hizo olvidar de que iba tarde a su trabajo, se le hizo tan tarde que
decidió no ir, pero no podía dejar de pensar en ella. Santiago se enamoró,
nunca había estado tan cerca de una Street 750.
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