lunes, 11 de agosto de 2014

Fue a ver por primera vez a su equipo en un estadio

Él nunca había visto que su pasión por el Barcelona y el fútbol fuera tan grande, sentía más intensa la emoción de ver a su gran equipo jugar en semifinales de la Champions. Siempre lo había visto por televisión, su emoción no se comparaba ni siquiera como cuando el Barcelona le ganara al Real Madrid 5 a  0 en  el 2010, estaba tan contento y el partido ni siquiera empezaba. Pero para aguarle su fiesta, llegaba un Bayern Múnich muy sólido, que a partir del minuto 49 con un gol de Robben fuese apagando poco a poco su alegría, lo peor de todo fue la “traición” de Piqué cuando metió el autogol; su última esperanza de empate se esfumó cuando en el 76 Müller anotara el tercero. Se fue del estadio tan triste y decepcionado por su equipo que no quiso volver, para él era tan vergonzoso que la primera vez que había ido a ver al Barcelona jugar, perdiera, para él fue tan triste como cuando el Barça perdiera 11 a 1 ante el Real Madrid; así de grande era su pena.

No hay comentarios:

Publicar un comentario