lunes, 11 de agosto de 2014

Quiso ahorcarlo

Eran las 3 de la tarde y como siempre Juliana jugaba con su hermano Pedro, pero él era muy tramposo. A ambos les gustaban los juegos de palabras pero Juliana se desesperaba por las trampas de su hermano que nunca quería perder. Antonio, padre de ellos llega en el momento que están peleando porque Pedro hacía trampa, ella gritaba: ¡Era una D no una P! ¡Tienes que perder! Antonio los interrumpe porque parece que Juliana fuese a golpear a Pedro, Juliana le dice: “Pero papá yo quiero ahorcarlo” Antonio los castiga y los manda a cada uno a su cuarto, luego mira una hoja de papel que estaba en la mesa, la cual tenía un muñequito tachado hasta la mitad y al lado con letra de Juliana estaba escrito F E L I __I__A__, y efectivamente Antonio se dio cuenta que Juliana quería ahorcarlo.

Cayó en un lugar público

Ella siempre sale engalanada, vestida muy formalmente a desfilar por las calles del centro mientras va a trabajar, muchos la critican porque dicen que es egocéntrica pero ella tiene poco cuidado de los comentarios, en una cuadra de almacenes de zapatos donde las vendedoras le tienen envidia y la odian, preciso cuando pasa por ahí, de un carro que pasaba al lado tiran un periódico, el tacón aguja de sus zapatos se enreda entre las páginas del periódico, en medio de esto tropieza con una piedra y cae al piso como si la aceleración de la gravedad hubiese aumentado, fue su peor día, no sólo fue un día en que se cayó en un lugar público, fue el día que cayó ante sus enemigas.

Fue a ver por primera vez a su equipo en un estadio

Él nunca había visto que su pasión por el Barcelona y el fútbol fuera tan grande, sentía más intensa la emoción de ver a su gran equipo jugar en semifinales de la Champions. Siempre lo había visto por televisión, su emoción no se comparaba ni siquiera como cuando el Barcelona le ganara al Real Madrid 5 a  0 en  el 2010, estaba tan contento y el partido ni siquiera empezaba. Pero para aguarle su fiesta, llegaba un Bayern Múnich muy sólido, que a partir del minuto 49 con un gol de Robben fuese apagando poco a poco su alegría, lo peor de todo fue la “traición” de Piqué cuando metió el autogol; su última esperanza de empate se esfumó cuando en el 76 Müller anotara el tercero. Se fue del estadio tan triste y decepcionado por su equipo que no quiso volver, para él era tan vergonzoso que la primera vez que había ido a ver al Barcelona jugar, perdiera, para él fue tan triste como cuando el Barça perdiera 11 a 1 ante el Real Madrid; así de grande era su pena.

Se enamoró

Una mañana común y corriente, iba Santiago afanado por llegar a su trabajo, estancado en el caos vehicular, y con todo el stress que se pueda tener en el caso, decide desviarse de su ruta; cuando al cruzar, desprevenida venía una chica rubia y de muy buen parecer montando en su Harley, Santiago estuvo a punto de chocarla pero ambos se detuvieron a tiempo. Discutían por el “casi choque” pero Santiago estaba encantado, no podía creer que sus ojos pudieran observar tal belleza, era magnífica a sus ojos, tan bella que lo hizo olvidar de que iba tarde a su trabajo, se le hizo tan tarde que decidió no ir, pero no podía dejar de pensar en ella. Santiago se enamoró, nunca había estado tan cerca de una Street 750.

Mi vida a partir de mis amores

Nací en un pueblo llamado Mompox, al sur de Bolívar, conocido por su arquitectura colonial y ser Patrimonio Cultural declarado por la Unesco. Sin embargo crecí otro pueblo, cercano a éste llamado Guamal, en el departamento del Magdalena y que no es tan popular como el primero, ni posee aquellas grandes casas coloniales, pero que allí residen la mayoría de las personas que hacen parte de mi vida y alberga todos los recuerdos de mi infancia. En este lugar, marcado por el abandono gubernamental y en un tiempo por la presencia de grupos paramilitares, viví hasta mis quince años.

Creo en Dios, él es mi principal motor y primer amor, aquel que dicen que nunca se olvida y está presente siempre, aún en tus otros amores.

Soy la mayor de tres hermanos (Felipe y Santiago), hija de una juez y un administrador público; si hiciera una jerarquía, ellos son las cuatro personas más importantes en mi vida y mi segundo amor. Junto a ellos crecí y viví los momentos más felices.

En mi madre encontré mi mayor pasión y hobby, el fútbol. Es poco común que un niño o niña sienta la influencia del fútbol a través de su madre y no de su padre, pero en mi caso así es; a mi padre no le gusta mucho el fútbol pero mi madre podría perfectamente ser comentarista de un partido y aunque ella al principio no le gustaba que yo lo jugara, al final viendo lo mucho que yo lo disfrutaba comenzó a apoyarme.

En mi padre descubrí el amor, la paciencia y el celo de un padre a su hija. Como todos los padres, fue quien estuvo celoso de quien gustaba de mí para que no me dejara “embaucar del primero que se cruzara”, me ayudó con su celo a despertar la “malicia indígena” a través de la frase “los hombres no son bobos, se hacen” y me dio los mejores consejos que un hijo podría recibir.

Con mis hermanos encontré la verdadera amistad, y se escapa una lágrima de mis ojos cuando recuerdo todos los momentos que pasé junto a ellos, jugando fútbol, cuidándolos e incluso peleando, cuando pienso en ellos detesto haber tenido que dejar mi casa y mi pueblo por estudiar, pero cuando llegan las vacaciones soy la persona más feliz.

Me gradué de Bachiller a los 15 años en un colegio de mi pueblo llamado Néstor Andrés Rangel, y a esa edad llegué a Barranquilla para estudiar Comunicación Social en la Universidad del Norte. Estando en Barranquilla se despertó aún más mi pasión por el fútbol, mi tercer amor. Ingresé a un equipo de fútbol femenino llamado Milán F.C.F. y a la selección de la universidad, haciendo que en mi carrera me oriente por la parte del periodismo deportivo.

El fútbol ha sido mi mayor pasión desde que era niña, me encanta, lo amo, soy madridista de corazón pero no me gusta el fútbol local, considero que es una pérdida de tiempo, apenas está en pañales y todo se mueve en torno a las “roscas” de Postobón y sus aliados. En el tiempo en que vi fútbol colombiano estaba enamorada del Junior de Barranquilla, pero como dicen por ahí: el amor es ciego, tiempo después mis ojos fueron abiertos y conocí el fútbol europeo, que irónicamente está lleno de jugadores latinoamericanos. Me enamoré de la magia de Dinho, Pirlo, Ibra, Cristiano y Kaka’ (Mi eterno amor, I’l bambini d’oro), odio al Barcelona y a Messi (pero sólo por ser culé, de hecho es un gran jugador). Aparte del Madrid, me encanta el Milán de Italia, el PSG de Francia, el Bayern de Alemania y el United de Inglaterra.

Mi mayor sueño sería llegar a ESPN o FOX SPORTS, ojalá Dios lea esto y lo incluya dentro los deseos que él quiera cumplirme, pero mientras eso sucede, terminaré mi carrera y no dejaré a mis amores porque para mí la vida consiste en Dios, familia y fútbol.

P.D.: Eso era gol de Yepes!!